N.º 12
Cielo Pampa
Camino dorado de trigo Silencio de viento que acaricia que castiga Sol inmóvil sobre casas de abuelos La soledad de lo inmenso Y el acto más osado y perverso De encontrarse.
Obra reunida
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Camino dorado de trigo Silencio de viento que acaricia que castiga Sol inmóvil sobre casas de abuelos La soledad de lo inmenso Y el acto más osado y perverso De encontrarse.
Delirio de vos. Te pido, te escribo, te busco. Te leo. Me veo sin alas, con fuego, sin ego. En tu mar de sal me pongo a nadar. No sé en qué lugar quedó tu sonrisa, que me delira. Te leo...
Siento una inmensa calma, estoy bien Ya entendí todo no hay culpables Un día te vas a sentir igual que yo Estoy con vos porque vos estás conmigo El correntino murió al lado mío Por Dios no pude hacer nada Solo cierro los ojos y pienso Cuando me va a tocar a mí Estamos todos con vos Mamá te extraña y papá también Pero saben que vas a volver Están orgullosos de vos Mi amor sé que vas a volver Y voy a abrazarte y amarte Vamos a vivir las cosas que soñamos Tengo tu medallita dorada mi mano Me vas a extrañar? No es necesario que vayas Lo hago por vos y por todos Pensalo, no vayas Va a salir todo bien
El correntino murió al lado mío. La medallita sigue en mi mano. Ya entendí todo: no hay culpables. Siento calma. Mamá, papá, no esperen.
Miedo a la rutina a no encontrarte a besarte frío lejano olvido. Miedo a no ver el surco de tu espalda desnuda tibia cruda. Miedo de lo que pasó de lo que no pasó y sobre todo de la despedida.
Se cae, se pierde, se va. Todo. Se derrumba el sueño, la sonrisa, tu pelo, el cielo, tu sol. Cuando no quede nada, sigo teniendo tu mirada.
Todos saludaban, todos lo hacían. Zapatos, camisas y sonrisas. Para cada necesidad, otro anciano. Siesta, vino y sol. Algunos ya no están, otros tampoco. Pero juraría que vi a alguno de ellos en mí.
Tu familia lo soñaba, el deseo, tus hijos, el ejemplo. El vacío de las aulas, de las almas, de los sueños eternos. No fue el cierre de las universidades, fue el final de tantos sueños. Te queda una ficha.
Caer al vacío del olvido cortando el aire de tu aliento saltando al mar de tus pupilas Pausa o final: lo mismo Que no quede ni el cine ni la película ni tu aliento
La taza en la mesa la cuchara que no gira la lampara encendida como tus ojos en besos.
Te informa. Te educa. Te da ideas. Te reemplaza. Te conoce más que vos. Es tu segundo cerebro. Es tu primera opción. Te miente, tanto... Que ya no necesitás que nadie más lo haga.
Camino entre muertos bajo cielo. Enojado de injusticia. En el asfalto, frío, como aplausos de fotos fingidas. Dame una sola palabra real, como la poesía que no escribiste.
Conversación abierta
Una palabra también puede volver. Escribime tu lectura, una impresión o aquello que te hizo recordar.